Archivos Mensuales: enero 2015

Autómata

AutomataA pesar de las múltiples críticas negativas que he leido en los distintos medios, me animé a ver “Autómata” como voluntad de apoyar el cine español alternativo, aquel que explora diversas vías, que se adentra por caminos no demasiado bien tratados por la cinematografía patria. Como es en este caso la ciencia ficción. Sobre las bondades y defectos ya se ha hablado largo y tendido. Un tratamiento de la imagen bastante decente, con una calidad y un diseño de los escenarios muy atractivo. No obstante, un argumento que, si bien en la primera parte es acertado, luego colea. Se basa en demasiados tópicos, es demasiado llano, simple, se queda en la superficie, no profundiza. El concepto es sugerente, el tiempo de los humanos ya ha pasado y ha llegado el momento de sus creaciones. Pero no observas en la cinta que este argumento se sostenga. Se filosofea, pero las nociones son vagas e inconsistentes. Hay quien dice que se inspira en Blade Runner. Desde luego el director conjunto con el protagonista y productor (Antonio Banderas) se han esforzado lo indecible en las múltiples entrevistas para negar las referencias a Blader Runner. Por mi parte, no entiendo de que se avergüenzan, es encomioso que te comparen con un clásico, no están inventando nada nuevo, están tratando de contar una historia. Aunque diría que más que en Blade Runner se inspiran en “Yo Robot”, siendo el único concepto realmente novedoso una versión propia de las leyes de la robótica. Aunque la falta de presupuesto supone un enorme lastre puesto que los robots son demasiado torpes, y no dan la sensación de que puedan llegar a hacer lo que se supone que pueden hacer. Ni siquiera la extraña criatura que aparece en un momento dado convence.

En cualquier caso, es un intento muy loable, que conjunto con otros títulos como Eve (que aún no he visto y tengo que solucionarlo) suponen un nuevo camino para el cine español que deberíamos fomentar.

Anuncios

Birdman

Es curioso que las películas más innovadoras desde el punto de vista técnico que he visto en el último año, son de directores mexicanos. Me estoy refiriendo a Gravity, de Alfonso Cuarón, y ahora a Birdman, de Iñárritu. Rodada como si fuera una única toma, sin cortes, de manera continua con una perfección digna de elogio en cuanto que acelera y detiene el tiempo, rueda las escenas correspondientes a varios días en una cinta de dos horas y media en la que nunca se para de filmar. Por ello, dota a la grabación de una intensidad inusitada. No es una película para llevar palomitas, porque el propio ruido de la masticación te previene de darte cuenta de detalles de los que te gustaría haberte percatado. Sobre el argumento, presenta una cierta índole metatextual de una historia que habla sobre unos personajes que tratan de llevar adelante una obra de teatro que acaba resumiendo sus propias vidas. Hace una distinción bastante coherente de las estratos culturales. Me refiero a que trata sobre la distinción entre el gran público, la cultura de masas, y aquellos que se regodean en la palabra arte y compromiso, disponiéndose en las alturas celestiales. Los personajes están muy bien definidos, hay varias interpretaciones que podrían considerarse muy buenas, si no magistrales. Y desde luego, repito, no hay momento para aburrirse. En resumen, un título recomendable, uno de los títulos potentes para la próxima entrega de los Óscar.