¿Qué te queda?

¿Qué es lo que hace que mantengas fidelidad a esa persona? ¿Qué es lo que provoca que le sigas escribiendo cuando no te contesta, que le sigas hablando si está claro que no te comprende? En serio, ¿cómo se le llama a esa fuerza? ¿Cómo se erradica esa esperanza? La apatía te invade porque aparentemente es siempre lo mismo. Dejas de salir y de quedar con las antiguas amistades para no escuchar los mismos problemas, y las mismas vueltas de tuerca sobre situaciones que conoces de sobra y que parecen no tener solución; ya no frecuentas los mismos lugares como si atrajeran los mismos tipos de conversación de costumbre; los juegos y las actividades que antes te llenaban como que han dejado de guardar sentido. Nada te ilusiona, todo es repetitivo, periódico, reiterativo. No obstante, como última agarradera, la sustancia que le queda al mundo se condensa en ese ser, del cual puedes dudar que sepa, o al menos que conviva diariamente con la certeza de concebir, que existes. ¿Qué pasa si el deseo de estar junto a ella finalmente se desvanece? ¿Qué te queda?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s