El profesor de Religión

El profesor de Religión comenzó de ese modo: ¿Por qué existe algo y no la nada? La pregunta reverberó contra las paredes del salón de actos sobre la concurrida audiencia; nadie quería perderse la primera clase de una asignatura llamada Religión tras el proceso revolucionario, sin estar acompañada de un epíteto como “católica”, “islámica” o “luterana”. Simplemente religión a secas.

Podríamos decir: Existe algo porque nos lo dicen nuestros sentidos, porque palpamos ese algo, porque nosotros mismos somos ese algo. Pero eso no nos responde a la pregunta: ¿Por qué existe algo en vez de nada? Nuestros sentidos podrían engañarnos, el mundo que nos rodea podría ser una mentira, una invención de un geniecillo maligno que pretenda esclavizarnos. Hace tres siglos Descartes dio con una respuesta: Pienso luego existo. Puesto que puedo pensar estoy necesariamente aquí. La clave es ahora concebir de qué manera podemos estar seguros de que el resto del mundo existe. Una podría ser identificada a través de la ciencia.  La física algún día nos ofrecerá respuestas a por qué el universo existe. La segunda vía sería la metafísica. Francamente, la razón no puede ofrecernos respuesta a lo que está más allá de lo cognoscible. Y la certeza es confiar, como hizo Descartes, en la presencia de un ser superior, de un Dios bueno y omnipotente que es quien nos asegura, quien me asegura, que todas esas personas que ahora mismo me escuchan realmente están ahí. Esta ultima senda es la que propondria una persona religiosa.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s