Niñato

Bajo los fluorescentes del corredor,

no me hacen falta zombies ni convocar muertos vivientes,

si de escuchar gruñidos incoherentes se trata,

me bastan los berridos de los adolescentes;

en el bar y las mesas abarrotadas se hacen innecesarios héroes y campañas antivicio,

si de ser responsable consiste, únicamente contemplar

a los que ya tienen edad de madurar

consumir noche tras noche entre cervezas cerrando de sitio en sitio;

los cuentos quedaron en la infancia,

la esperanza en el parabrisas incrustada,

no quiero filosofías trasnochadas,

solo gente que se haga preguntas,

y dudar de lo que el devenir escancia;

cuestionarme las decisiones que atrás dejé,

lamentarme de no haber sido un lameculos o un jeta,

con el corazón en el puño entro en el aula,

no, para esto no fue para lo que luché;

por el pasillo me miran y sonríen,

no has llegado a donde ansiaste,

piensan que tienen toda la vida por delante,

no entienden lo que uno se ha esforzado,

y que siga enconándose instante tras instante;

venga, vente al bar, relájate y tomate una cerveza,

como decía el narrador de Conan el Bárbaro

ya habrá tiempo para descansar,

y no para estar de charleta;

es cuestión de perspectiva, del cristal con el que se mira,

es mi decisión y soy consecuente con ella,

si soy quien no está con la gente,

quien no obedece lo que presión social requiere,

resulta que yo soy el niñato.

Anuncios

Un pensamiento en “Niñato

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s