Archivo de la etiqueta: Economía

Decadente

Con aire decadente y la mente en suspenso,

falto de fe y de confianza cuando quisiera hacer lo correcto,

estoy tan cansado, la cabeza se me va,

agotado, se me olvidan las cosas, las pienso, me voy y ahí están,

escapar de la masificación urbana,

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Todo sobre Barcelona

Quinta emisión del programa “Trazando mapas”.

Todo sobre Barcelona

Barcelona querida, Barcelona de mis amores, Barcelona extraña que te veo de lejos y no te
reconozco, no te gusto, me rehuyes, no te comprendo. Barcelona plural, cosmopolita,
aparentemente solo los extranjeros te comprenden. Los fanáticos te utilizan, los discordes te
tergiversan; supuesta identidad catalana, hablan, capital de la cosmogonía patria. ¿De qué
patria hablan, si en tus calles suena más el inglés que el castellano o incluso que el catalán?
Barcelona ofrecida a los extranjeros, los carteles se escriben en lenguas foráneas porque se
acepta antes al que vive lejos que al vecino que está cerca. Barcelona es vendida al capital de
la globalización como estrategia para reivindicar una identidad fuera de España. Barcelona
se hace cosmopolita para proclamar un localismo, ¿qué contradicción es esta?

Muchos hijos, un mono y un castillo

La mejor película española que he contemplado en lo que va de año, y del anterior que dejamos hace poco, no tiene guión. Es un milagro de montaje. Cámara en mano, iluminación descuidada, se reitera, se repite en muchas escenas. Pero real como la vida misma. Como que es la vida misma.

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Sobrevivid, sobrevivid, malditos

Ya está disponible en ivoox la tercera emisión del programa Trazando Mapas.

En esta ocasión, trata sobre la ciudad ante la crisis económica. Por eso lo de “Sobrevivid, sobrevivid, malditos”. Una época aciaga, con una generación perdida a sus espaldas, la que se ha vuelto demasiado mayor para tener hijos, para querer tener hijos, la que sigue buscando un trabajo, y un futuro, a su conveniencia, la que ha demostrado que la mentalidad de nuestros padres y abuelos, un trabajo estable, una casa en propiedad, y tener hijos, esto es, el sueño español, ha fracasado.

Causas de la crisis, consecuencias de la crisis, y comentarios en primera persona, para ilustrar un programa de radio que, espero, les resulte interesante.

Abracadabra. Pablo Berger

Me hubiera gustado verla con un extranjero al lado, para comprobar su opinión. Porque la impresión que a mí me dio y que permanece una vez sales del cine es de película flojita. Personajes poligoneros, casposos, con una estética hortera a más no poder, y lo que no es poligonero resulta anticuado, pero no anticuado en el sentido de retro, sino vetusto en el contexto de que alguna mano de pintura le falta, salones y dormitorios que son el horror de un decorador, anclados en el tiempo en las memorias del mal gusto aburguesado, castizo y rancio.

No obstante, después recapacitas y dices: Pero cómo señalas que es flojita si Abracadabra es un montón de películas en una, una mezcla de géneros atrevida, arriesgada, original y que no chirría. Si lo tiene todo: drama social, intriga, cine negro, terror, comedia romántica, de malentendidos, fantasía, asesinatos, especulación pseudocientífica, espiritismo paranormal, y la aventura heróica de una mujer que busca su camino en el mundo. ¿Es posible que sean los prejuicios los que me hacen pensar que le falta algo? Ese rechazo al mundo catalogado como choni o cani, que todo resulte tan hortera, tan culturalmente degradado. O la presencia del omnipresente José Mota, que aunque hace un buen papel, el hecho de que estemos tan sobresaturados de su imagen, así como el tipo de humor al que lo tenemos asociado, provoca que la trama quede devaluada. En otras palabras, los prejuicios que mismamente y por otro lado me harían rechazar las proyecciones de “Cine de barrio”.

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Forma y complejidad 02

Concluíamos: la forma como factor de relacionabilidad. Con esta definición, si fijamos “forma” como aquello que se pone en juego en las relaciones, del mismo modo se establece la forma como lo que crea distinciones.

El interrogante es el siguiente: ¿puede concebirse el concepto “relación” sin al menos dos o más entidades que se relacionan? Dicho de otro modo: ¿puede un ser relacionarse consigo mismo? La respuesta a priori por nuestra experiencia parece que es afirmativa. Sin embargo, lo es porque nuestra forma nos compone como entidades donde se pueden distinguir diversas partes. Como mi tronco, mi cabeza, mis brazos. Por ejemplo, con mi mano toco mi pié, es un modo de relacionarme conmigo mismo. Pero si solo existiera una mano. O incluso no una mano, sino una masa informe e indiferenciada. ¿Qué sentido tiene que dentro de un continuo indiferenciado se establezca de repente un vector? Mejor dicho, el que se pueda disponer dicho vector crea una relación, y a la vez una distinción, una distinción en cuanto que abrimos la posibilidad de un enlace entre un punto localizado y otro, únicamente entre esos dos puntos con un recorrido intermedio destacándolos del resto.

Por lo tanto la forma como factor de relacionabilidad y al mismo tiempo como aquello que crea distinciones. La noción de forma se haya correlacionada con la noción de alteridad, de la existencia de un otro.

Las tinieblas. Leonid Andréiev

“Las tinieblas” es una novela corta de Leónidas Andréiev, unos de los escritores más prolíficos de los inicios del siglo XX ruso. Dos desconocidos se encuentran en una habitación. Él, Alexéi, es un terrorista anarquista, de carácter idealista, coherente, absolutamente convencido de que actúa de manera correcta, tanto que se considera a sí mismo, a pesar de su acciones terroristas, como una persona buena, cumplidora, intachable.  Ella, Liuba, es una prostituta que el hombre contrata no por vicio, puesto que jamás ha tocado a una mujer porque piensa que le apartará del camino recto, sino como estratagema para escapar de la persecución de la policía. La elige a ella entre la variedad de la casa de lenocinio porque interpreta, por su indumentaria, que es la más pura. Pero todo lo contrario. Es zafia, pícara, engañosa, malvada, caprichosa. Las personalidades contrapuestas pronto chocan. Sin embargo, en un alarde de atracción de polos opuestos, a lo largo del desarrollo de la corta escenificación resulta que ella termina siendo atraída por el idealismo del joven, y el hombre a su vez reduce a su altivez y se sumerge en la mundanidad de la que rebosa el mundo de ella.

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